Coloco el ritmo en primera posición del título porque es el elemento principal y el más importante. La razón es que está presente tanto en la naturaleza como en el coaching como… en todas partes.
Naturaleza
Entendiendo la “naturaleza” como el conjunto de todo aquello que existe sin haber sido creado por el ser humano. La naturaleza incluye los seres vivos (plantas, animales, personas), los elementos físicos (agua, aire, tierra, fuego), los paisajes, los ecosistemas y los procesos que rigen el mundo natural.
Dicho esto, encontramos que la Tierra tiene un ritmo concreto de rotación sobre su propio eje y, a su vez, tiene un ritmo de trayectoria alrededor del sol. Toda forma de vida sigue unos ritmos específicos para crecer y desarrollarse; hacia dónde y hasta cuándo es un misterio. Nosotros mismos tenemos unos ritmos concretos de sueño, digestión, respiración, latidos del corazón y un largo etcétera. Modificando cualquiera de los ritmos mencionados (los que podemos modificar), alteramos la realidad.
Coaching
El coaching es un proceso de acompañamiento estructurado en el que una persona (coach) ayuda a otra persona (coachee) o a un equipo a aclarar objetivos, tomar conciencia de su funcionamiento y activar sus propios recursos para mejorar resultados, aprendizaje y bienestar.
No es asesorar ni decir qué hay que hacer: el coach formula preguntas, ofrece espacios de reflexión y experiencias para que la persona o el equipo encuentren sus propias respuestas y pasen a la acción. Está enfocado al futuro, a diferencia de la terapia, que está enfocada predominantemente al pasado.
Un proceso de “coaching” propiamente dicho tiene un ritmo implícito. Es aquel que se genera según la naturaleza del momento. Se puede conducir una sesión de manera pausada, con algunas preguntas abiertas (quizá sea suficiente con una o dos), como “¿cómo imaginas tu día a día dentro de 10 años? ¿Cómo te hace sentir?”, o también se puede ser incisivo con preguntas cerradas que buscan información concreta, “¿Hablas a menudo en público?”. Sea como sea, la combinación de ambas maneras de preguntar marcará el ritmo de cada sesión.
Ritmo
Y ahora hablaré del “Ritmo”, concretamente.
El ritmo es un concepto abstracto. Para que se manifieste es necesario uno o más elementos: la “Tierra” gira a un ritmo concreto, “yo” me despierto a una hora concreta porque tengo ese ritmo automatizado en mí. La conversación entre un coach y el cliente va a un ritmo determinado según los tipos de preguntas y la predisposición de las personas que participan.
El ritmo es un elemento imprescindible para la vida. Totalmente implícito en la vida. O dicho de otro modo: sin ritmo no habría vida.
Ritmos que transforman
Ritmo, naturaleza y coaching. Además de ser el título del artículo, estos son los tres pilares de la nueva actividad para empresas que ofrezco este año: Ritmos que transforman.
Ritmos que transforman es fruto del trabajo de laboratorio junto al coach Álvaro Pérez Pooley, miembro de The Kairos Project (Inglaterra) y formador de coaches en el Institut Gestalt de Barcelona. Juntos hemos diseñado esta actividad que combina de forma equilibrada los tres elementos que dan título a este artículo.
Tiene una duración de entre dos y tres días, según la opción escogida, y se realiza en el campus Can Benet Vives www.canbenetvives.org, en el corazón del parque natural del Montnegre, en Barcelona.

Beneficios de combinar Ritmo, naturaleza y coaching
- Reconexión personal y autoconocimiento: Mejora la autoestima, la presencia personal y la conciencia corporal, así como la conexión con la naturaleza.
- Cohesión y trabajo en equipo: Fomenta la escucha activa, la coordinación y la cooperación.
- Activación de liderazgos naturales: Identifica y potencia talentos y roles clave dentro del equipo.
- Visión compartida con propósito: Construcción de objetivos comunes y compromiso colectivo.
- Metodología alineada con ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) y RSC (Responsabilidad Social Corporativa): Impacto positivo tanto interno como externo.
Conclusión
Si quieres que tu empresa realice un trabajo profundo de autoconocimiento corporativo, mejore las habilidades blandas y el ambiente de trabajo de forma duradera, aumentando así su rendimiento general, “Ritmos que transforman” es la opción indicada.



